Las legumbres, también conocidas como garbanzos, lentejas, arvejas y frijoles, son una opción rica en nutrientes. Como una excelente fuente de fibra dietética, folato y manganeso, y una buena fuente de potasio, hierro y proteína de origen vegetal, las legumbres son ingredientes esenciales para la salud y el bienestar.
Debido a su alto contenido de nutrientes, se considera que las legumbres forman parte tanto del Grupo de Vegetales como del Grupo de Alimentos Proteicos.
Tanto soluble como insoluble, con 4 veces más fibra que el arroz integral.
Contiene hasta 9 gramos por porción, el doble de proteína que la quinoa.
La vitamina B esencial para el desarrollo y funcionamiento del cerebro.
Incluyendo potasio, magnesio, zinc, vitaminas del complejo B y más.
Las leguminosas tienen un alto contenido en fibra soluble e insoluble. Existe una gran deficiencia en el consumo de fibra tanto en adultos como en niños, esta deficiencia se relaciona con la aparición temprana de enfermedades como obesidad, diabetes, hipercolesterolemia y estreñimiento crónico.
El estudio “El efecto de las legumbres en la dieta sobre los niveles terapéuticos de lípidos establecidos de las enfermedades cardiovasculares. Una revisión sistemática y un metaanálisis de ensayos controlados aleatorios.” publicado en el Canadian Medical Association Journal en abril del 2014, muestra que comer leguminosas puede reducir los niveles de colesterol LDL y reducir el riesgo de ataque al corazón o infarto. La dosis promedio recomendada es de 130 g por día, lo cual reduce 5% los niveles de colesterol LDL.
La proteína de las leguminosas es de un buen valor biológico es decir nuestro cuerpo la aprovecha bien. Las leguminosas tienen un alto contenido en lisina, aminoácido limitante en los cereales como el trigo, frijol o arroz por lo que al mezclarlos aumenta la calidad de la proteína y puede ser mejor aprovechada que cuando no los mezclamos.
Las proteínas de origen animal generalmente contienen grasas saturadas y colesterol, además de no contener fibra, por lo que se recomienda moderar su consumo y reemplazarlas con leguminosas.
Los carbohidratos de las leguminosas son considerados saludables. A diferencia de los carbohidratos de los cereales, las leguminosas se digieren lentamente, incorporarlas a la dieta es una buena forma de regular niveles de glucosa.
Diversos estudios han mostrado que una dieta con alta CG (Carga Glucémica),se asocia a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
En el estudio “Efectos del consumo de legumbres en la dieta sobre el peso corporal: una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados aleatorios”, se cuantificaron los efectos del consumo de leguminosas en el peso corporal, y concluyeron que la inclusión de leguminosas en la dieta produce un efecto de pérdida de peso, incluso cuando las dietas no están pensadas para restringir las calorías.